ARTÍCULO | ¿Y SI APRENDEMOS DEL FRACASO?

¿Y SI APRENDEMOS DEL FRACASO?

CUANDO EL EMPRENDEDOR NO SOLO APRENDE DEL ÉXITO

Una de las situaciones más recurrentes que solemos encontrar cuando participamos en algún taller para emprendedores, es que los participantes tienen especial interés por identificar qué pasos seguir para ser un emprendedor exitoso; sin embargo, es importante también mirar a la otra cara de la moneda y aprender de aquello.

Si exploramos las historias de las empresas más exitosas, la principal reflexión que nos pueden dejar es que los mejores aprendizajes no solo provienen del éxito sino también del fracaso.

Nuestro sistema educativo nos formó en una estructura en donde fallar es malo y esta puede ser una de nuestras razones para que a veces ni siquiera podamos contemplar la idea de que “algo no pueda funcionar”. Sin embargo, tengamos presente que la vida es un aprendizaje continuo en donde “aquello que no funciona” se puede convertir en nuestro “combustible” para seguir adelante.

Una de las situaciones más recurrentes que solemos encontrar cuando participamos en algún taller para emprendedores, es que los participantes tienen especial interés por identificar qué pasos seguir para ser un emprendedor exitoso; sin embargo, es importante también mirar a la otra cara de la moneda y aprender de aquello.

Si exploramos las historias de las empresas más exitosas, la principal reflexión que nos pueden dejar es que los mejores aprendizajes no solo provienen del éxito sino también del fracaso.

En su libro “7 hábitos de las personas altamente efectivas”, uno de los más vendidos a nivel mundial, su autor Stephen Covey señala que: “El enfoque proactivo de un error consiste en reconocerlo instantáneamente, corregirlo y aprender de él. Esto literalmente convierte al fracaso en éxito”.

Tengamos en cuenta que el fracaso no solo es los emprendedores nóveles, sino preguntémosle a “La Moradita de Inca Kola”. Como sabemos la “Moradita” formó parte de un gigante empresarial como “Coca Cola Company”, que no funcionó pero que; sin embargo, le dejó grandes aprendizajes a la empresa. En palabras Alfredo Quiñonez, su Gerente de Marketing, “La Moradita, nos ayudó a mejorar un protocolo en momentos de crisis (…) y que nos ha permitido manejar mejor posibles crisis que han pasado en el futuro”.

Finalmente quisiera compartir que no debemos quedarnos en el lamento de un fracaso, debemos de apuntar hacia el aprendizaje de aquel, si exploramos las historias de grandes compañías que se han expandido a nivel mundial, el éxito no nació en el día uno.

En palabras de Thomas J. Watson, fundador de IBM, destaca que “Si quiere aumentar tu tasa de éxito, dobla tu tasa de fracaso”.

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Autor

Abog. Mariella Puch
Gerente de Desarrollo Institucional y Proyectos

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